viernes, 12 de febrero de 2010

Cap 5: Esteno


Arkantos sufre una pequeña transformación al obtener los poderes del dios… Sus ojos se volvieron blancos y destellantes… lo que atemorizo a Antegonis, que no sabia que ocurria

-Cuando asesino a alguien con habilidades, obtengo su poder – Le dijo Arkantos…

-Me di cuenta que puedo sentir a las personas que tienen un poder... Incluso a cientos de kilómetros- dijo ella, atemorizada – Me mataras a mi para obtener esta habilidad, cierto?

-Aunque quisiera no lo haría... no puedo hacerlo- Contesto Arkantos.

Su voz era mas dulce, se asemejaba a la del Dios de los vientos caido, pero su personalidad siguió intacta.. El deseo de venganza era mucho mas fuerte que cualquier otra cosa

- ¿Porque no podrias? ¿Que es lo que te impide hacerlo, po? Dijo antegonis, con curiosidad..

- No puedo decirtelo, porque no lo se. Solamente se que no podria matarte – contesto Arkantos

Arkantos miro hacia los cielos, decidido a probar sus nuevos poderes… Poseia varias habilidades ya, pero no sabia como utilizarlas ni como controlarlas…

Realizo un salto, similar a los que utilizo para esquivar los ataques de Eolo, y agito fuertemente sus brazos, intentando inútilmente volar. Realizo este movimiento durante varias horas, pero sin éxito.

La noche se acercaba, y aun asi, el Dios-Heroe Arkantos continuaba intentando volar, mientras Antegonis esperaba recostada sobre el suelo, mirando hacia el cielo.

-Mira po, la noche se acerca. Deberiamos prepararnos para dormir- Dijo Antegonis, apoyada sobre sus brazos.

-Debo aprender a dominar estos poderes, para vencer a Hefestos. Debo Obtener su poder y su mensaje- Dijo Arkantos..

En ese momento, una gorgona se les acerca. Su aspecto era de una mujer muy bella, pero tenia cola de serpientes en vez de piernas, sus cabellos eran pequeñas serpientes, y sus ojos podian paralizar a quien mirara fijamente

-Denme todo su oro, sus joyas, y sus cosas de valor, si no quieren morir- les dijo, con una voz un poco difonica

-Quien rayos eres, demonio? Como hijo de Zeus, exijo que me des tu nombre!

-Soy Esteno.. La ultima de las gorgonas. Mis hermanas fueron asesinadas, una por Perseo, y la otra por Kratos.. Sin embargo, yo soy la unica inmortal, ya que mi cabeza no puede morir- comento la bestia

-Pues tu inmortalidad me sera muy util- dijo Arkantos.., preparandose para atacarla

-Estupido!!- dijo Esteno.

En ese momento, la gorgona abrio sus ojos en su totalidad, y unos rayos de color verde emanaron de ellos, petrificando a Antegonis.

La tristeza y la ira comenzaban a dominar a Arkantos, e inconcientemente, comenzo a crear tornados devastadores, los cuales tenian como objetivo destruir a Esteno. Los ojos de Dios-Heroe destellaban más de lo normal, su pelo se elevaba, y su cuerpo comenzaba a levitar.

La estatua que alguna vez fue Antegonis no se movia, los fuertes vientos no la azotaban, ya que Arkantos queria evitar destruirla, y que la joven perdiera la vida.

-No lo has entendido… yo no puedo morir… dijo Esteno

-Desafiare esa afirmación… respondio Arkantos, con una furia inmensa

El Dios-Heroe estiro sus brazos hacia el frente, extendio sus manos en forma de pala, las junto… y creo un impulso de aire filoso en forma de arco, que decapito a la gorgona. A pesar del ataque, el cuerpo de la gorgona tomo la cabeza, y volvio a colocarla en su lugar.

-Ya veo- Dijo Arkantos… El Dios-Heroe se mostro preocupado. ¿Cómo iba a asesinar a un ser que no puede morir?

domingo, 7 de febrero de 2010

Capitulo 4: Huracanes en llamas


Caminaron varias horas, el viento soplaba con una fuerza increíble. Arkantos y la joven decidieron esperar a que calme, y luego seguir su rumbo a Atenas. Las cosas no iban como el joven héroe esperaba: aun no sabía quien era esa joven que lo acompañaba y aun no poseía una habilidad con la cual poder hacer frente a Hefesto. Por primera vez, sintió temor. Un sentimiento no tan común entre los hijos de Zeus, todos con el coraje en sus venas.

-Que te sucede Arkantos? – Pregunto la joven

-Nada, me siento un poco extraño, pero estoy bien- contesto el Héroe

El viento continuaba su ira, generando que el polvo cubra la zona. En esos momentos, una figura, algo así como un ángel, se muestra. Era un joven muy hermoso, de cabellos rubios y largos, y ojos claros. Su mirada inspiraba paz, pero al mismo tiempo se notaba un gran poder.

-En estos momentos, debes morir Arkantos- dijo el sujeto, dirigiéndose al hijo de Zeus

-¿Quién eres? ¡Responde! Contesto este.

-Soy Eolo, Dios de los vientos, y siervo de Kratos. Y tu muerte me pertenece.

Un gran golpe de viento azoto a Arkantos, lanzándolo por los aires. Arkantos se mostró muy dolido ante el golpe, pero aun así, se levanto. El dios poseía una velocidad única, y en un abrir y cerrar de ojos, apareció al lado de Arkantos, y comenzó a golpearlo salvajemente.

Eolo: -Morirás Arkantos, fue escrito por el destino

Arkantos: -Aghhhhhhhhhh

Un fuerte golpe lanza al héroe por los aires, y su cuerpo choca contra cientos de árboles, destrozándolos como si fueran palillos. El dios se dispone a lanzar su más poderoso ataque. Comienza a concentrar su poder en su dedo índice, y lanza un potente rayo de aire que traspasa el muslo derecho de Arkantos, como una flecha.

-Este será tu final, hijo de Zeus- Luego de este ataque, el gran Kratos reinara eternamente. Adiós!- Dijo Eolo.

De repente, aquella joven quien acompaño a Arkantos en su pequeño viaje, se interpuso entre el disparo del dios y el joven héroe, y es herida en el costado derecho del pecho.

- No… Noooo!!!!!-grito Arkantos, con bronca y dolor, arrastrándose hacia la joven

- Que ilusa eres, Antegonis- Dijo el Dios. – No debiste entrometerte en esto.-

- Como la has llamado? Dijo Arkantos muy sorprendido, mientras las lágrimas no dejan de caer de sus ojos.

-Acaso estas sorprendido? Que se siente saber que la mujer por la que comienzas a sentir amor es a la que debes asesinar para lograr aquel destino que sueñas? Aunque creo que te he facilitado el trabajo jajajajaja- respondió Eolo, disfrutando de la situación

-Ar... Arkantos- dijo Antegonis, con una voz muy suave, casi susurrando

-Ya.. No hables.. Todo estará bien – respondió arkantos, con una voz de dolor

En ese momento, Eolo comenzó a caminar hacia ellos.

-Son patéticos.. Voy a acabar con los problemas del señor Kratos en este instante- dijo el dios

Comenzó a hacer unos movimientos muy rápidos con sus brazos, y el cielo comenzó a tornarse gris. De repente, un tornado se fue formando muy a lo lejos, y es notorio que se va acercando a la zona donde se encontraban ellos.

De repente, una bola de fuego golpea la espalda de Eolo, haciendo que Eolo pierda la concentración, y el tornado desaparezca.

-Ahhgg. Quien hizo eso?- dijo el Dios, Muy Enojado

Hefesto se hace ver. Se notaba mucha ira en sus ojos, como si sintiera desprecio

-Eolo, seré yo quien acabe con Arkantos, si es que el merece morir. Vete de aquí ahora mismo, o no respondo por tu bienestar- dijo Hefesto, desenvainando su ardiente espada

-Mmm.... veo que quieres pelear, eh? Está bien, te daré ese gusto- contesto Eolo, con su voz tierna.

-Arkantos, beban esta agua y aléjense lo mas que puedas. Son aguas de la fuente de la vida, en el templo de Asclepio. Curaran sus heridas- dijo Hefesto a, sin dejar de mirar al Dios del viento.

Arkantos primero le dio de esa agua a Antegonis, y luego bebió el. En unos minutos, sus cuerpos comenzaban a sanar todas sus heridas… Cuando por fin se encontraban bien, Arkantos y Antegonis comenzaron a alejarse de la zona.

-Que sucede Arkantos? Porque te detienes?-Dijo la mujer

- Lo siento, debo regresar… voy a asesinar a ese canalla por el daño que ha causado.. que te ha causado a ti.

-Espera- dijo Antegonis, tomando a Arkantos de la mano – ¿Es cierto lo que dijo aquel dios? ¿Mi nombre es Antegonis? Por qué no recuerdo nada.. – con una mirada triste

-Lo averiguaremos, te lo prometo.

Arkantos regreso corriendo a la zona de combate, cuando de repente una explosión lo tumbo. El poder de ambos dioses es inmenso, y cada uno esta librando una batalla única. Eolo con sus huracanes y tornados, y Hefesto con sus bolas de fuego, y su espada, libraban una batalla increíble. Arkantos se levanto rápidamente, y continuó su carrera. Cuando por fin llego a la zona, pudo ver a los dos dioses levitando a lo alto.

-Zeus!! Si realmente me amas, si realmente amas a tu hijo, dame una señal, para vencer a ese maldito- dijo Arkantos mirando hacia los cielos.

Pero no recibió respuesta alguna. En ese momento, Eolo, quien escucho los suplicios de Arkantos, lanzo un disparo con su dedo hacia el joven héroe. Cuando este vio que corria peligro, salto hacia un costado, descubriendo algo increible. Su salto fue 50 veces mas potente que el de alguien normal. Al parecer, Arkantos poseia una habilidad, descubierta gracias a sus reflejos.

-wooojoooo!!!– decia el heroe mientras saltaba esquivando los ataques del dios.

-Maldito!- dijo Eolo, con furia

La distracción de Eolo hizo que Hefestos aprovechara, y lanzara una enorme bola d fuego sobre el dios del viento, quien cayo como un cometa hacia la superficie, lastimandolo

El heroe detuvo su salto, y comenzo a caminar hacia su camarada

-Tu padre quiere q obtengas ese poder. Dejare esto en sus manos- dijo Hefesto a Arkantos. En ese momento, la tierra se abrio y el dios del fuego desaparecio en aquel crater.

Eolo comenzo a levantarse lentamente. Para cuando logro ponerse completamente de pie, Arkantos se encontraba en frente de sus ojos, y su cuerpo comenzo a ser terriblemente golpeado por el heroe, quien no podia contener su furia. Eolo cae nuevamente al suelo. Pero logra arrodillarse

-Este es el destino que le espera a tu amo- dijo Arkantos, con una llama en los ojos, digno d la ira y el dolor.

Desenvaino su espada, y la introdujo en el pecho del dios. La batalla habia terminado. Las nubes cubrieron el cielo en un abrir y cerrar de ojos, y un extraño rayo celeste comienza a emanar del difunto dios, como si su alma se le estuviese saliendo. Sus ojos desaparecieron, y en su lugar unos destellos celestes brillaban. El rayo sale despedido y llega hasta más allá del cielo. Luego, el rayo comienza a descender con mucha velocidad, y se mete en el cuerpo de Arkantos. Ahora, el era el nuevo dios de los vientos

Capitulo 3: Renaceres


La noche llego rápido. Arkantos no entendía bien lo que le pasaba. Había reencontrado sentimientos que creyó haber olvidado. La bondad y la lastima lo impulsaron a ayudar a esa joven, una muchacha muy bonita, de ojos verdes y cabellos oscuros. Lo que más le sorprendía de aquella chica es su forma de hablar, muy peculiar.

-Entonces... ¿no recuerdas nada de nada?.. pregunto Arkantos, de un modo insistente

-Lo lamento, pero no, po. Todo es muy confuso en mi cabeza.

Mientras tanto, Kratos observaba todo desde el Olimpo, sus ojos daban a notar una tranquilidad inquietante. Quería acabar con Arkantos cuanto antes, pero sabía q eso seria aburrido, así que decidió esperar a que el Héroe colecte los suficientes poderes.

Sin embargo, Gaia pensaba lo contrario... había que acabar con Arkantos lo más pronto posible

-¡Es una amenaza! ¡Entiéndelo! Debemos acabar con el ahora mismo – dijo Gaia, muy nerviosa

- Se paciente gran Gaia. El destino dirá cuando y como – contesto Kratos, bastante tranquilo.

De repente, las puertas del Olimpo se abren. Belerofonte corre desesperado hacia Kratos.

-Mi señor… ha sucedido algo – Dijo el caballero, muy asustado

-Habla claro, comandante – respondió Kratos, algo preocupado

-He… He… He… - tartamudeo el hombre

-¡Habla de una vez! ¿Que esta sucediendo?- Insiste Kratos, muy enfadado

-Hef… Hefesto... Hefesto ha escapado del Hades- dijo Belerofonte

-¿¿¿QUE??? ¿Que demonios estas diciendo? – Respondió el nuevo señor del Olimpo

La tierra tembló de una manera asombrosa. Todos los mortales sintieron la furia de Kratos. Incluso Arkantos y la joven...

-¿Por todos los dioses, que fue eso?- pregunto ella

-Parece que algo ha hecho enfurecer al maldito de Kratos- Respondió el héroe-

-Siento una presencia muy poderosa acercarse a nosotros po, por aquella dirección- Dijo la muchacha, señalando al norte

Arkantos tomo su espada, y miro atentamente a la dirección indicada.

Un silencio ensordecedor envolvió la zona. Las aves no cantaban, los grillos no chirriaban. Ni siquiera se escuchaba la suave brisa del viento.

De pronto, una figura se observaba a lo lejos. Un hombre, con una armadura muy brillante, y una espada de fuego. Arkantos lo reconoció muy fácilmente

-¿Hefesto? ¿Cómo es posible?- Dijo muy sorprendido.

El hombre llega al encuentro de Arkantos

-¿Que Quieres Aquí? Dijo Arkantos, sin quitar su mano de la empuñadura de la espada

-Tranquilo, hijo de Zeus. Nuestra pelea no será aquí ni ahora. Tengo un mensaje de los dioses que habitan el Hades.- Contesto Hefesto, con un tono desafiante

-Entonces habla. ¿Cuál es ese mensaje?- hablo Arkantos

-Derrótame, y te lo diré- respondió Hefesto. -Te esperare en Atenas. Entrena, hazte más fuerte. Si logras vencerme, te daré una información muy preciada.- Agrego el dios.

Luego desapareció, repentinamente.

Arkantos quedo paralizado. Su mente intentaba comprender como hizo Hefesto para regresar del infierno.

Aun así, junto con la muchacha, comenzaron a caminar nuevamente hacia Atenas.

-¿Conoces a ese sujeto? – Pregunto ella

-Si, es mi medio hermano. Es un Dios- Contesto Arkantos.

Hizo una breve pausa, y luego continuo.- Mi Padre era Zeus, el Señor del Olimpo. Hace 25 años, fue asesinado por un mortal, llamado Kratos. El se transformo en el nuevo señor. Después de eso, persiguió a todos los dioses. A algunos los asesino, y a otros los llevo a lugares de castigo. Junto con sus hijas y comandantes, sembraron el caos y la destrucción en toda Grecia. Y debo detenerlo, y vengar a mi familia.

Capitulo 2: Caricias del recuerdo


Arkantos comienza su viaje, vagando por cada sendero, en busca de una pista que lo lleve a aquella sacerdotisa. Mientras caminaba, recordaba su infancia, aquella que obtuvo gracias a unos pobres campesinos.

-Recuerdo aquellas praderas- se hablaba por dentro. –Esas pequeñas ovejas que se acercaban amistosamente, mientras yo cargaba tan fácilmente los costales de alimento- añadió

Se detuvo a pensar... No en lo que estaba recordando, sino en que futuro le esperaba. Tantas batallas que esperaban su presencia, tanta sangre por derramar, tantos enemigos por asesinar. Continúo caminando, sin dejar de pensar, hasta q en su camino había una mujer tirada. No estaba muerta, pero estaba inconciente, con varios golpes, señal de que había sido asaltada.

-Oye… ¿te encuentras bien? -Dijo Arkantos, con un tono preocupado

-uf… ¿Dónde estoy? – pregunto esa mujer, con una voz muy suave.

-Estamos a 2 días de Atenas… ¿Como es tu nombre?

-Yo... yo… Yo no lo recuerdo… Contesto la mujer

Capitulo 1: Piloto

Capitulo 1: Piloto


-Arkantos... Despierta- decía una voz…

-¿Quien esta ahí? Responde el joven héroe, despertando un poco asustado

-Soy tu padre, Zeus. Debes vengar mi muerte y la de toda tu familia- respondió aquella voz

El muchacho se levanto sin entender nada. Aquella voz masculina al parecer era su padre, pero este había muerto hacia ya 25 años.

Un silencio ensordecedor envolvió su mente… No podía hablar, no podía pensar

Luego de unos minutos, aquella voz volvió a hablar:

-Debes ir a la Isla de Creta. Muchas respuestas encontraras en ese lugar- dijo

En ese momento, Arkantos sintió una fuerza que se apoderaba de su cuerpo. Era una sensación extraña, como si disfrutara, pero al mismo tiempo sufría por ese sentimiento.

¿Creta?- respondió Arkantos. -¿Cómo hare para llegar allí?

-Tú tienes un poder oculto, hijo mío. Puedes absorber las habilidades de cualquier ser, solo asesinándolo. Debes asesinar a una sacerdotisa, su nombre es Antegonis. Ella puede encontrar a cualquier persona con habilidades en el mundo. Con su poder, debes encontrar a Icaro, y tomar sus alas – respondió la voz

El joven emprendió el viaje, no entendió mucho el mensaje de su padre, pero su odio fue mayor. Aquel odio que solo le dejaba ver un único objetivo: Destruir a Kratos

Buenas a todos!

Bueno, luego de un tiempo, decidi continuar con mi historia, creada en base a la serie Heroes, aunque con mucha tematica Mitologica... espero que les agrade