Arkantos sufre una pequeña transformación al obtener los poderes del dios… Sus ojos se volvieron blancos y destellantes… lo que atemorizo a Antegonis, que no sabia que ocurria
-Cuando asesino a alguien con habilidades, obtengo su poder – Le dijo Arkantos…
-Me di cuenta que puedo sentir a las personas que tienen un poder... Incluso a cientos de kilómetros- dijo ella, atemorizada – Me mataras a mi para obtener esta habilidad, cierto?
-Aunque quisiera no lo haría... no puedo hacerlo- Contesto Arkantos.
Su voz era mas dulce, se asemejaba a la del Dios de los vientos caido, pero su personalidad siguió intacta.. El deseo de venganza era mucho mas fuerte que cualquier otra cosa
- ¿Porque no podrias? ¿Que es lo que te impide hacerlo, po? Dijo antegonis, con curiosidad..
- No puedo decirtelo, porque no lo se. Solamente se que no podria matarte – contesto Arkantos
Arkantos miro hacia los cielos, decidido a probar sus nuevos poderes… Poseia varias habilidades ya, pero no sabia como utilizarlas ni como controlarlas…
Realizo un salto, similar a los que utilizo para esquivar los ataques de Eolo, y agito fuertemente sus brazos, intentando inútilmente volar. Realizo este movimiento durante varias horas, pero sin éxito.
La noche se acercaba, y aun asi, el Dios-Heroe Arkantos continuaba intentando volar, mientras Antegonis esperaba recostada sobre el suelo, mirando hacia el cielo.
-Mira po, la noche se acerca. Deberiamos prepararnos para dormir- Dijo Antegonis, apoyada sobre sus brazos.
-Debo aprender a dominar estos poderes, para vencer a Hefestos. Debo Obtener su poder y su mensaje- Dijo Arkantos..
En ese momento, una gorgona se les acerca. Su aspecto era de una mujer muy bella, pero tenia cola de serpientes en vez de piernas, sus cabellos eran pequeñas serpientes, y sus ojos podian paralizar a quien mirara fijamente
-Denme todo su oro, sus joyas, y sus cosas de valor, si no quieren morir- les dijo, con una voz un poco difonica
-Quien rayos eres, demonio? Como hijo de Zeus, exijo que me des tu nombre!
-Soy Esteno.. La ultima de las gorgonas. Mis hermanas fueron asesinadas, una por Perseo, y la otra por Kratos.. Sin embargo, yo soy la unica inmortal, ya que mi cabeza no puede morir- comento la bestia
-Pues tu inmortalidad me sera muy util- dijo Arkantos.., preparandose para atacarla
-Estupido!!- dijo Esteno.
En ese momento, la gorgona abrio sus ojos en su totalidad, y unos rayos de color verde emanaron de ellos, petrificando a Antegonis.
La tristeza y la ira comenzaban a dominar a Arkantos, e inconcientemente, comenzo a crear tornados devastadores, los cuales tenian como objetivo destruir a Esteno. Los ojos de Dios-Heroe destellaban más de lo normal, su pelo se elevaba, y su cuerpo comenzaba a levitar.
La estatua que alguna vez fue Antegonis no se movia, los fuertes vientos no la azotaban, ya que Arkantos queria evitar destruirla, y que la joven perdiera la vida.
-No lo has entendido… yo no puedo morir… dijo Esteno
-Desafiare esa afirmación… respondio Arkantos, con una furia inmensa
El Dios-Heroe estiro sus brazos hacia el frente, extendio sus manos en forma de pala, las junto… y creo un impulso de aire filoso en forma de arco, que decapito a la gorgona. A pesar del ataque, el cuerpo de la gorgona tomo la cabeza, y volvio a colocarla en su lugar.
-Ya veo- Dijo Arkantos… El Dios-Heroe se mostro preocupado. ¿Cómo iba a asesinar a un ser que no puede morir?
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